El acto humano

ACTO HUMANO: Es toda acción donde el hombre la realizada libremente, actuando en voluntad propia y con entendimiento, para que un acto humano pueda ser calificado como moralmente bueno o moralmente malo es necesario tener conocimiento de los elementos que integran a este: objeto, intención y circunstancias; así para que un acto sea moralmente bueno es necesario que su objeto, intención y circunstancias lo sean también; para que un acto sea moralmente malo basta con que alguno de sus elementos varíe. Por ello hacer el bien cuesta más, mucha gente prefiere hacer el mal, pues es más fácil, pero al final sin que se den cuenta, sólo obtendrán sus mismas cosechas o consecuencias, primero de manera personal y luego hacia los demás. Recordemos el dicho, lo que se siembra se cosechará.

La relación entre la libertad del hombre y la ley de Dios, que encuentra su ámbito vital y profundo en la conciencia moral, se manifiesta y realiza en los actos humanos. Es precisamente mediante sus actos como el hombre se perfecciona en cuanto tal, como persona llamada a buscar espontáneamente a su Creador y a alcanzar libremente, mediante su adhesión a él, la perfección feliz y plena.  Encíclica Veritaris Splendor 119

El ser humano por naturaleza propia tiende al bien, nadie en su sano juicio se haría daño, por ejemplo si un hombre se quedaría sólo en una isla, lo primero que busca es comida, luego un lugar donde cobijarse, algo con que vestirse, una labor a realizar, algo con que distraerse, etc. En fin busca hacer el bien, no busca atormentarse o dañarse al propósito, comparando lo que vemos en nuestra sociedad podemos encontrar que el estado normal del ser humano se encuentra alterado, así se puede analizar que vivimos en sociedades inseguras, donde el stress, consumismo y la contaminación afectan a las personas, el tiempo es feroz, la gente no pasa tiempo con sus seres queridos, sino trabajando, los niños cada vez más tienden a la violencia, a una sexualidad distorsionada, la corrupción, la mentira y la indiferencia son factores constantes en nuestra sociedad,  nuestra televisión nos llena la cabeza de violencia, drama, sexualidad y nos vuelven menos personas. Entonces cabe preguntarse: ¿Porqué surgen estos comportamientos?, la respuesta es simple, porque la mayoría de los actos de los seres humanos tienden a todas estas tendencias negativas que hemos señalado, así por ejemplo si  alguien engaña, uno hace lo mismo, si se miente o es indiferente, otro hace igual por tanto con cada uno de estos actos nos están llevando a este cambio tan dramático, depende por tanto de la manera como actuamos, del buen obrar, el poder cambiar y mejorar nuestra sociedad.

Analicemos a continuación cada elemento del acto humano a fin de entender mejor este concepto y cambiar para nuestro bien nuestros actos cotidianos.

Objeto:   Es el acto de acuerdo a su calificativo moral (intensión).

                Acto:                     Objeto

                Hablar   :              Mentir, Rezar, Insultar, adular, bendecir, etc.

*Si el objeto es malo el acto es necesariamente malo”.   Ejemplo: Ir al gimnasio (acto) para no estar con mi familia (objeto). Aparentemente estoy haciendo algo bueno, pero al analizar el objeto vemos que este acto es malo, pues lo que realmente quería es hacer algo a fin de alejarme de mi responsabilidad, obligación o ser indiferente.

Hay objetos que desde un comienzo son malos por ejemplo, difamar o mentir, estos desde un comienzo son malos, no importa en que circunstancia o cual es el fin, desde ya es malo, no hay justificación para estos actos.

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Circunstancias:  Son los factores que afectan al acto humano.

  • ¿Quién realiza?               Ej:  Presidente o ciudadano
  • ¿Qué cosa?                      Ej:  Robar: ¿algo sagrado o manzana?
  • ¿Dónde?                            Ej : Pecar en público (por el escándalo)
  • ¿Cómo? Modo                  Ej: Castigo a sus hijos con crueldad.
  • ¿Cuándo?                          Ej:  Ir a una fiesta en Viernes Santo.

De la circunstancia o factor depende el agravante del acto, por ejemplo no es lo mismo que robe un desconocido o un presidente, algo pequeño o sin mucho valor a algo valioso, todas estas circunstancias agravan la acción.

Finalidad: Con qué fin se realizan los actos

  • Si el fin es bueno agrega al acto bueno una bondad

                Ej:  Asistir a Misa (acto bueno) para reparar mis pecados (fin bueno) o dejar de comer algo para dárselo a alguien que está hambriento.

  • Si el fin es malo vicia al acto bueno

                Ej:   Asistir a Misa (acto bueno) para desea la mujer ajena (fin malo) o  trabajar honradamente para gastar el dinero en vicios. 

  • Si el acto es indiferente, depende del fin

                Ej:  Pasear por un banco (acto indif) para robar(fin malo) 

  • Si el fin es malo agrega una malicia al acto malo

                Ej:  Robar(acto malo) para embriagarme(fin malo)

  • Si el fin es bueno, no convierte en bueno un acto malo

                Ej:  Robar (acto malo) para dar de comer a los hijos (acto bueno), o  mentir para conseguir el apoyo de alguien.

Los actos humanos son actos morales, porque expresan y deciden la bondad o malicia del hombre mismo que realiza esos actos, dice san Gregorio Niseno: «Todos los seres sujetos al devenir no permanecen idénticos a sí mismos, sino que pasan continuamente de un estado a otro mediante un cambio que se traduce siempre en bien o en mal… Así pues, ser sujeto sometido a cambio es nacer continuamente… Pero aquí el nacimiento no se produce por una intervención ajena, como es el caso de los seres corpóreos… sino que es el resultado de una decisión libre y, así, nosotros somos en cierto modo nuestros mismos progenitores, creándonos como queremos y, con nuestra elección, dándonos la forma que queremos» 121.

72. La moralidad de los actos está definida por la relación de la libertad del hombre con el bien auténtico. Dicho bien es establecido, como ley eterna, por la sabiduría de Dios que ordena todo ser a su fin. Esta ley eterna es conocida tanto por medio de la razón natural del hombre. El obrar es moralmente bueno cuando las elecciones de la libertad están conformes con el verdadero bien del hombre y expresan así la ordenación voluntaria de la persona hacia su fin último, es decir, Dios mismo: el bien supremo en el cual el hombre encuentra su plena y perfecta felicidad. La pregunta inicial del diálogo del joven con Jesús:

«¿Qué he de hacer de bueno para conseguir la vida eterna?» (Mt 19, 16)

La ordenación racional del acto humano hacia el bien en toda su verdad y la búsqueda voluntaria de este bien, conocido por la razón, constituyen la moralidad. El obrar es moralmente bueno cuando testimonia y expresa la ordenación voluntaria de la persona al fin último y la conformidad de la acción concreta con el bien humano, tal y como es reconocido en su verdad por la razón. Si el objeto de la acción concreta no está en sintonía con el verdadero bien de la persona, la elección de tal acción hace moralmente mala a nuestra voluntad y a nosotros mismos y, por consiguiente, nos pone en contradicción con nuestro fin último, el bien supremo, es decir, Dios mismo.