{"id":44,"date":"2026-06-15T01:50:42","date_gmt":"2026-06-15T01:50:42","guid":{"rendered":"https:\/\/catequesisfamiliarcap.org\/?p=44"},"modified":"2026-06-15T01:51:47","modified_gmt":"2026-06-15T01:51:47","slug":"porque-ser-humilde","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/catequesisfamiliarcap.org\/?p=44","title":{"rendered":"\u00bfPorqu\u00e9 ser humilde?"},"content":{"rendered":"<div class=\"headline\">\n<h1 class=\"title\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\u00bfPorqu\u00e9 ser humilde?\t\t\t\t\t\t\t<\/h1>\n<\/p><\/div>\n<p>\n\tArticulo tomado de:  <a href=\"http:\/\/www.corazones.org\/diccionario\/humildad.htm\">http:\/\/www.corazones.org\/diccionario\/humildad.htm<\/a><\/p>\n<p>\n\t<b><span lang=\"es\"><font color=\"#800000\" face=\"Verdana\" size=\"4\">HUMILDAD<\/font><\/span><\/b><\/p>\n<p>\n\t<b><span lang=\"es\"><font color=\"#800000\" face=\"Verdana\" size=\"2\">Etim.: del lat\u00edn <i>humilitas<\/i>, abajarse; de <i>humus <\/i>(tierra)<\/font><\/span><\/b><\/p>\n<\/p>\n<p align=\"left\">\n\t<font face=\"Verdana\" size=\"2\"><span lang=\"es\"><b>Humildad<\/b>: La virtud moral por la que el hombre reconoce que de si mismo solo tiene la nada y el pecado. Todo es un don de Dios de quien todos dependemos y a quien se debe toda la gloria. El hombre humilde no aspira a la grandeza personal que el mundo admira<\/span> porque ha descubierto que <span lang=\"es\">ser hijo de Dios es un valor muy superior. Va tras otros tesoros. No est\u00e1 en competencia. Se ve a s\u00ed mismo y al pr\u00f3jimo ante Dios. Es as\u00ed libre para estimar y dedicarse al amor y al servicio sin desviarse en juicios que no le pertenecen. <\/span><\/font><\/p>\n<p align=\"left\">\n\t<span lang=\"es\"><font face=\"Verdana\" size=\"2\">La humildad no solo se opone al orgullo sino tambi\u00e9n a la auto abyecci\u00f3n (auto humillaci\u00f3n) en la que se dejar\u00eda de reconocer los dones de Dios y la responsabilidad de ejercitarlos seg\u00fan su voluntad.<\/font><\/span><\/p>\n<p align=\"left\">\n\t<span lang=\"es\"><font face=\"Verdana\" size=\"2\"><font color=\"#800000\">&#8220;<b>La humildad es la verdad<\/b>&#8221; &#8211;<\/font>Santa Teresa de Avila. <\/font><\/span><br \/>\n\t<font color=\"#800000\" face=\"Verdana\" size=\"2\">El humilde ve las cosas como son, lo bueno como bueno, lo malo como malo. En la medida en que un hombre es m\u00e1s humilde crece una visi\u00f3n mas correcta de la realidad. <\/font><\/p>\n<p>\t<tt><font face=\"Verdana\"><font color=\"#800000\">\"<b>El grado mas perfecto de humildad es complacerse en los menosprecios y humillaciones. Vale mas delante de Dios un menosprecio sufrido pacientemente por su amor, que mil ayunos y mil disciplinas<\/b>.\"<\/font><span lang=\"es\">-<\/span>San Francisco de Sales<span lang=\"es\">, <\/span>1567<\/font><\/tt><\/p>\n<p align=\"left\">\n\t<font color=\"#800000\"><b><font face=\"Verdana\">Humildad <\/font><\/b><\/font><br \/>\n\t<font face=\"Verdana\" size=\"2\">Tomado de numerosas fuentes<\/p>\n<p>\t<font color=\"#800000\"><b>La humildad perfecta es Jes\u00fas.<\/b> <\/font><br \/>\n\t Jes\u00fas es la humildad encarnada. Perfecto en todas las virtudes, nos ense\u00f1a en cada momento en cada palabra. Siendo Dios, vivi\u00f3 30 de sus 33 a\u00f1os en vida oculta, ordinaria, tenido por uno de tantos. Lo extraordinario fue la perfecci\u00f3n en que vivi\u00f3 lo ordinario. Tambi\u00e9n sus 3 a\u00f1os de vida p\u00fablica son perfecta humildad. En todo hac\u00eda, como siempre la voluntad de su Padre. Nunca busco llamar la atenci\u00f3n sobre si mismo sino dar gloria al Padre. Al final muri\u00f3 en la Cruz. Nos dijo: &#8220;Aprended de mi que soy manso y humilde de coraz\u00f3n&#8221;. <\/p>\n<p>\tJes\u00fas repara el da\u00f1o de Ad\u00e1n que es rebeld\u00eda ante Dios y de todo el orgullo posterior. Otros modos de llamar a este veneno: amor propio, ego\u00edsmo y soberbia.<\/font><\/p>\n<p align=\"left\">\n\t<font face=\"Verdana\" size=\"2\">Nadie tuvo jam\u00e1s dignidad comparable a la de \u00c9l, nadie sirvi\u00f3 con tanta solicitud a los hombres: yo estoy en medio de vosotros como quien sirve. Sigue siendo \u00e9sa su actitud hacia cada uno de nosotros. Dispuesto a servirnos, a ayudarnos, a levantarnos de las ca\u00eddas. \u00bfServimos nosotros a los dem\u00e1s, en la familia, en el trabajo, en esos favores an\u00f3nimos que quiz\u00e1 jam\u00e1s van a ser agradecidos? <\/p>\n<p>\tEjemplo os he dado -dice el Se\u00f1or despu\u00e9s de lavarles los pies a sus disc\u00edpulos &#8211; para que como yo he hecho con vosotros, as\u00ed hag\u00e1is vosotros -Cf. Jn 13, 15. Nos deja una suprema lecci\u00f3n para que entendamos que si no somos humildes, si no estamos dispuestos a servir, no podemos seguir al Maestro.<\/p>\n<p>\tEl Se\u00f1or nos invita a seguirle y a imitarle, y nos deja una regla sencilla, pero exacta, para vivir la caridad con humildad y esp\u00edritu de servicio: <b>Todo lo que quer\u00e1is que hagan los hombres con vosotros, hacedlo tambi\u00e9n vosotros con ellos<\/b> -Cf Mt 7, 12. La experiencia de lo que me agrada o me molesta, de lo que me ayuda o me hace da\u00f1o, es una buena norma de aquello que debo hacer o evitar en el trato con los dem\u00e1s.<\/font><\/p>\n<p align=\"left\">\n\t<b><font face=\"Verdana\" size=\"2\">Lo que todos deseamos:<\/font><\/b><\/p>\n<p align=\"left\">\n\t<font face=\"Verdana\" size=\"2\">Todos deseamos una palabra de aliento cuando las cosas no han ido bien,<br \/>\n\ty comprensi\u00f3n de los dem\u00e1s cuando, a pesar de la buena voluntad, nos hemos vuelto a equivocar;<br \/>\n\ty que se fijen en lo positivo m\u00e1s que en los defectos;<br \/>\n\ty que haya un tono de cordialidad en el lugar donde trabajamos o al llegan a casa;<br \/>\n\ty que se nos exija en nuestro trabajo, pero de buenas maneras;<br \/>\n\ty que nadie hable mal a nuestras espaldas; y que haya alguien que nos defienda cuando se nos critica y no estamos presentes; y que se preocupen de verdad por nosotros cuando estamos enfermos;<br \/>\n\ty que se nos haga la correcci\u00f3n fraterna de las cosas que hacemos mal, en vez de comentarlas con otros;<br \/>\n\ty que recen por nosotros<br \/>\n\ty&#8230;<br \/>\n\tEstas son las cosas que, con humildad y esp\u00edritu de servicio, hemos de hacer por los dem\u00e1s. Discite benefacere. Si nos comportamos as\u00ed, entonces: Aunque vuestros pecados fueran como la grana, quedar\u00e1n blancos como la nieve. Aunque fueren rojos como la p\u00farpura quedar\u00e1n como la blanca lana. Is 1,18.<\/font><\/p>\n<p align=\"left\">\n\t<b><font face=\"Verdana\" size=\"2\">Lo que todos debemos cambiar: la soberbia<\/font><\/b><\/p>\n<p align=\"left\">\n\t<font face=\"Verdana\" size=\"2\">Por el orgullo buscamos la superioridad ante los dem\u00e1s.<br \/>\n\tLa soberbia consiste en el desordenado amor de la propia excelencia. -Santo Tom\u00e1s. <br \/>\n\tLa soberbia es la afirmaci\u00f3n aberrante del propio yo. <br \/>\n\tEl hombre humilde, cuando localiza algo malo en su vida puede corregirlo, aunque le duela. El soberbio al no aceptar , o no ver, ese defecto no puede corregirlo, y se queda con \u00e9l. El soberbio no se conoce o se conoce mal.<\/font><\/p>\n<p align=\"left\">\n\t<font face=\"Verdana\" size=\"2\"><b>La soberbia lo inficiona todo.<\/b> Donde hay un soberbio, todo acaba maltratado: la familia, los amigos, el lugar donde trabaja&#8230; Exigir\u00e1 un trato especial porque se cree distinto, habr\u00e1 que evitar con cuidado herir su susceptibilidad&#8230; Su actitud dogm\u00e1tica en las conversaciones, sus intervenciones ir\u00f3nicas -no le importa dejar en mal lugar a los dem\u00e1s por quedar \u00e9l bien-, la tendencia a poner punto final a las conversaciones que surgieron con naturalidad, etc\u00e9tera, son manifestaciones de algo m\u00e1s profundo: un gran ego\u00edsmo que se apodera de la persona cuando ha puesto el horizonte de la vida en s\u00ed misma.<\/p>\n<p>\t&#8220;El primero entre vosotros sea vuestro servidor&#8221; -Mt 23, 11. Para eso hemos de dejar nuestro ego\u00edsmo a un lado y descubrir esas manifestaciones de la caridad que hacen felices a los dem\u00e1s. Si no luch\u00e1ramos por olvidarnos cada vez m\u00e1s de nosotros mismos, pasar\u00edamos una y otra vez al lado de quienes nos rodean y no nos dar\u00edamos cuenta de que necesitan una palabra de aliento, valorar lo que hacen, animarles a ser mejores y servirles.<\/p>\n<p>\tEl ego\u00edsmo ciega y nos cierra el horizonte de los dem\u00e1s; la humildad abre constantemente camino a la caridad en detalles pr\u00e1cticos y concretos de servicio. Este esp\u00edritu alegre, de apertura a los dem\u00e1s, y de disponibilidad es capaz de transformar cualquier ambiente. La caridad cala, como el agua en la grieta de la piedra, y acaba por romper la resistencia m\u00e1s dura. &#8220;Amor saca amor&#8221; -SANTA TERESA, Vida, 22, 14.  San Juan de la Cruz aconsejaba: &#8220;Donde no hay amor, pon amor y sacar\u00e1s amor&#8221;  -SAN JUAN DE LA CRUZ, Carta a la M. M.0 de la Encarnaci\u00f3n, en Vida, BAC, Madrid 1950, p. 1322.<\/font><\/p>\n<hr color=\"#800000\" width=\"75%\" \/>\n<p align=\"left\">\n\t<font color=\"#800000\"><b><font face=\"Verdana\">Los grados de la humildad:<\/font><br \/>\n\t<font face=\"Verdana\" size=\"2\">1 conocerse, 2 aceptarse, 3 olvido de si, 4 darse. <\/font><\/b><\/font><\/p>\n<p>\t<font face=\"Verdana\" size=\"2\"><b>1 Conocerse. <\/b>Primer paso: conocer la verdad de uno mismo.<br \/>\n\tYa los griegos antiguos pon\u00edan como una gran meta el aforismo: &#8220;Con\u00f3cete a ti mismo&#8221;. La Biblia dice a este respecto que es necesaria la humildad para ser sabios: Donde hay humildad hay sabidur\u00eda . Sin humildad no hay conocimiento de s\u00ed mismo y, por tanto, falta la sabidur\u00eda.<\/font><\/p>\n<p align=\"left\">\n\t<font face=\"Verdana\" size=\"2\"><b>Es dif\u00edcil conocerse<\/b>. La soberbia, que siempre est\u00e1 presente dentro del hombre, ensombrece la conciencia, embellece los defectos propios, busca justificaciones a los fallos y a los pecados. No es infrecuente que, ante un hecho, claramente malo, el orgullo se niegue a aceptar que aquella acci\u00f3n haya sido real, y se llega a pensar: &#8220;no puedo haberlo hecho&#8221;, o bien &#8220;no es malo lo que hice&#8221;, o incluso &#8220;la culpa es de los dem\u00e1s&#8221;.<\/font><\/p>\n<p align=\"left\">\n\t<font face=\"Verdana\" size=\"2\">Para superar: <b>examen de conciencia<\/b> honesto. Para ello: primero pedir luz al Esp\u00edritu Santo, y despu\u00e9s mirar ordenadamente los hechos vividos, los h\u00e1bitos o costumbres que se han enraizado m\u00e1s en la propia vida &#8211; pereza o laboriosidad, sensualidad o sobriedad, envidia&#8230;<\/font><\/p>\n<p align=\"left\">\n\t<font face=\"Verdana\" size=\"2\"><b>2 Aceptarse.<\/b> Una vez se ha conseguido un conocimiento propio m\u00e1s o menos profundo viene el segundo escal\u00f3n de la humildad: aceptar la propia realidad. Resulta dif\u00edcil porque la soberbia se rebela cuando la realidad es fea o defectuosa. <\/p>\n<p>\t<b>Aceptarse no es lo mismo que resignarse.<\/b> Si se acepta con humildad un defecto, error, limitaci\u00f3n, o pecado, se sabe contra qu\u00e9 luchar y se hace posible la victoria. Ya no se camina a ciegas sino que se conoce al enemigo. Pero si no se acepta la realidad, ocurre como en el caso del enfermo que no quiere reconocer su enfermedad: no podr\u00e1 curarse. Pero si se sabe que hay cura, se puede cooperar con los m\u00e9dicos para mejorar. Hay defectos que podemos superar y hay l\u00edmites naturales que debemos saber aceptar.<\/font><\/p>\n<p align=\"left\">\n\t<font face=\"Verdana\" size=\"2\">Dentro de los h\u00e1bitos o costumbres, a los buenos se les llama <b>virtudes<\/b> por la fuerza que dan a los buenos deseos; a los malos los llamamos <b>vicios<\/b>, e inclinan al mal con m\u00e1s o menos fuerza seg\u00fan la profundidad de sus ra\u00edces en el actuar humano. Es \u00fatil buscar el <b>defecto dominante<\/b> para poder evitar las peores inclinaciones con m\u00e1s eficacia. Tambi\u00e9n conviene conocer las cualidades mejores que se poseen, no para envanecerse, sino para dar gracias a Dios, ser optimista y desarrollar las buenas tendencias y virtudes.<\/p>\n<p>\t<b>Es distinto un pecado, de un error o una limitaci\u00f3n<\/b>, y conviene distinguirlos. Un pecado es un acto libre contra la ley de Dios. Si es habitual se convierte en vicio, requiriendo su desarraigo, un tratamiento fuerte y constante. Para borrar un pecado basta con el arrepiento y el prop\u00f3sito de enmienda unidos a la absoluci\u00f3n sacramental si es un pecado mortal y con acto de contrici\u00f3n si es venial. El vicio en cambio necesita mucha constancia en aplicar el remedio pues tiende a reproducir nuevos pecados.<\/font><\/p>\n<p align=\"left\">\n\t<font face=\"Verdana\" size=\"2\">Los errores son m\u00e1s f\u00e1ciles de superar porque suelen ser involuntarios. Una vez descubiertos se pone el remedio y las cosas vuelven al cauce de la verdad. Si el defecto es una limitaci\u00f3n, no es pecado, como no lo es ser poco inteligente o poco dotado para el arte. Pero sin humildad no se aceptan las propias limitaciones.  El que no acepta las propias limitaciones se expone a hacer el rid\u00edculo, por ejemplo, hablando de lo que no sabe o alardeando de lo que no tiene.<\/p>\n<p>\t<b>Vive seg\u00fan tu conciencia o acabar\u00e1s pensando como vives.<\/b> Es decir, si tu vida no es fiel a tu propia conciencia, acabar\u00e1s cegando tu conciencia con teor\u00edas justificadoras. <\/p>\n<p>\t<b>3 Olvido de s\u00ed<\/b>. El orgullo y la soberbia llevan a que el pensamiento y la imaginaci\u00f3n giren en torno al propio yo. Muy pocos llegan a este nivel. La mayor\u00eda de la gente vive pensando en si mismo, &#8220;d\u00e1ndole vuelta&#8221; a sus problemas. El pensar demasiado en uno mismo es compatible con saberse poca cosa, ya que el problema consiste en que se encuentra un cierto gusto incluso en la lamentaci\u00f3n de los propios problemas. Parece imposible pero se puede dar un goce en estar tristes, pero no es por la tristeza misma sino por pensar en s\u00ed mismo, en llamar la atenci\u00f3n. <\/p>\n<p>\tEl olvido de s\u00ed no es lo mismo que indiferencia ante los problemas. Se trata m\u00e1s bien de superar el pensar demasiado en uno mismo.  En la medida en que se consigue el olvido de s\u00ed, se consigue tambi\u00e9n la paz y alegr\u00eda. Es l\u00f3gico que sea as\u00ed, pues la mayor\u00eda de las preocupaciones provienen de conceder demasiada importancia a los problemas, tanto cuando son reales como cuando son imaginarios. El que consigue el olvido de s\u00ed est\u00e1 en el polo opuesto del ego\u00edsta, que continuamente esta pendiente de lo que le gusta o le disgusta. Se puede decir que ha conseguido un grado aceptable de humildad. El olvido de s\u00ed conduce a un santo abandono que consiste en una despreocupaci\u00f3n responsable. Las cosas que ocurren -tristes o alegres- ya no preocupan, solo ocupan.<\/p>\n<p>\t<b>4 -Darse<\/b>. Este es el grado m\u00e1s alto de la humildad, porque m\u00e1s que superar cosas malas se trata de vivir la caridad, es decir, vivir de amor. Si se han ido subiendo los escalones anteriores, ha mejorado el conocimiento propio, la aceptaci\u00f3n de la realidad y la superaci\u00f3n del yo como eje de todos los pensamientos e imaginaciones. Si se mata el ego\u00edsmo se puede vivir el amor, porque o el amor mata al ego\u00edsmo o el ego\u00edsmo mata al amor.<\/p>\n<p>\t<b>En este nivel la humildad y la caridad llevan una a la otra.<\/b> Una persona humilde al librarse de las alucinaciones de la soberbia ya es capaz de querer a los dem\u00e1s por s\u00ed mismos, y no s\u00f3lo por el provecho que pueda extraer del trato con ellos.<\/font><\/p>\n<p align=\"left\">\n\t<font face=\"Verdana\" size=\"2\"><b>Cuando la humildad llega al nivel de darse se experimenta m\u00e1s alegr\u00eda<\/b> que cuando se busca el placer ego\u00edstamente. La \u00fanica vez que se citan palabras de Nuestro Se\u00f1or del Evangelio en los Hechos de los Ap\u00f3stoles dice que se es mas feliz en dar que en recibir . La persona generosa experimenta una felicidad interior desconocida para el ego\u00edsta y el orgulloso.<\/p>\n<p>\t<b>La caridad es amor que recibimos de Dios y damos a Dios.<\/b> Dios se convierte en el interlocutor de un di\u00e1logo di\u00e1fano y limpio que ser\u00eda imposible para el orgulloso ya que no sabe querer y adem\u00e1s no sabe dejarse querer. Al crecer la humildad la mirada es m\u00e1s clara y se advierte m\u00e1s en toda su riqueza la Bondad y la Belleza divinas.<\/font><\/p>\n<p align=\"left\">\n\t<font face=\"Verdana\" size=\"2\"><b>Dios se deleita en los humildes<\/b> y derrama en ellos sus gracias y dones con abundancia bien recibida. El humilde se convierte en la buena tierra que da fruto al recibir la semilla divina.<\/p>\n<p>\t<b>La falta de humildad se muestra en la susceptibilidad, <\/b>quiere ser el centro de la atenci\u00f3n en las conversaciones, le molesta en extremo que a otra la aprecien m\u00e1s que a ella, se siente desplazada si no la atienden. <b> La falta de humildad hace hablar mucho <\/b>por el gusto de oirse y que los dem\u00e1s le oigan, siempre tiene algo que decir, que corregir, Todo esto es creerse el centro del universo. La imaginaci\u00f3n anda a mil por hora, evitan que su alma crezca.<\/p>\n<p>\t<b>-Que me conozca; que te conozca.<\/b> As\u00ed jam\u00e1s perder\u00e9 de vista mi nada&#8221;. Solo as\u00ed podr\u00e9 seguirte como T\u00fa quieres y como yo quiero: con una fe grande, con un amor hondo, sin condici\u00f3n alguna.<\/p>\n<p>\tSe cuenta en la vida de <\/font><font color=\"#000080\" face=\"Verdana\" size=\"2\"><a href=\"http:\/\/www.corazones.org\/santos\/antonio_abad.htm\">San Antonio Abad<\/a><\/font><font face=\"Verdana\" size=\"2\"> que Dios le hizo ver el mundo sembrado de los lazos que el demonio ten\u00eda preparados para hacer caer a los hombres. El santo, despu\u00e9s de esta visi\u00f3n, qued\u00f3 lleno de espanto, y pregunt\u00f3: &#8220;Se\u00f1or, \u00bfQui\u00e9n podr\u00e1 escapar de tantos lazos?&#8221;. Y oy\u00f3 una voz que le contestaba: &#8220;Antonio, el que sea humilde; pues Dios da a los humildes la gracia necesaria, mientras los soberbios van cayendo en todas las trampas que el demonio les tiende&#8221;<\/p>\n<p>\t<b>Nos ayudar\u00e1 a desearla de verdad el tener siempre presente que el pecado capital opuesto, la soberbia, es lo m\u00e1s contrario a la vocaci\u00f3n que hemos recibido del Se\u00f1or<\/b>, lo que m\u00e1s da\u00f1o hace a la vida familiar, a la amistad, lo que m\u00e1s se opone a la verdadera felicidad&#8230; Es el principal apoyo con que cuenta el demonio en nuestra alma para intentar destruir la obra que el Esp\u00edritu Santo trata incesantemente de edificar.<\/p>\n<p>\tCon todo, la virtud de la humildad no consiste s\u00f3lo en rechazar los movimientos de la soberbia, del ego\u00edsmo y del orgullo. De hecho, ni Jes\u00fas ni su Sant\u00edsima Madre experimentaron movimiento alguno de soberbia y, sin embargo, tuvieron la virtud de la humildad en grado sumo. La palabra humildad tiene su origen en la latina <b>humus, tierra<\/b>; humilde, en su etimolog\u00eda, <b>significa inclinado hacia la tierra; la virtud de la humildad consiste en inclinarse delante de Dios y de todo lo que hay de Dios en las criaturas<\/b> (6). En la pr\u00e1ctica, nos lleva a reconocer nuestra inferioridad, nuestra peque\u00f1ez e indigencia ante Dios. Los santos sienten una alegr\u00eda muy grande en anonadarse delante de Dios y en reconocer que s\u00f3lo \u00c9l es grande, y que en comparaci\u00f3n con la suya, todas las grandezas humanas est\u00e1n vac\u00edas y no son sino mentira.<\/p>\n<p>\t<b>\u00bfC\u00f3mo he de llegar a la humildad?<\/b> Por la gracia de Dios. Solamente la gracia de Dios puede darnos la visi\u00f3n clara de nuestra propia condici\u00f3n y la conciencia de su grandeza que origina la humildad. Por eso hemos de desearla y pedirla incesantemente, convencidos de que con esta virtud amaremos a Dios y seremos capaces de grandes empresas a pesar de nuestras flaquezas&#8230;<\/p>\n<p>\t<b>Quien lucha por ser humilde no busca ni elogios ni alabanzas porque su vida esta en Dios<\/b>; y si llegan procura enderezarlos a la gloria de Dios, Autor de todo bien. <b>La humildad se manifiesta en el desprecio sino en el olvido de s\u00ed mismo<\/b>, reconociendo con alegr\u00eda que no tenemos nada que no hayamos recibido, y nos lleva a sentirnos hijos peque\u00f1os de Dios que encuentran toda la firmeza en la mano fuerte de su Padre.<\/p>\n<p>\t<b>Aprendemos a ser humildes meditando la Pasi\u00f3n de Nuestro Se\u00f1or,<\/b> considerando su grandeza ante tanta humillaci\u00f3n, el dejarse hacer &#8220;como cordero llevado al matadero&#8221;.<\/font><\/p>\n<p align=\"left\">\n\t<font face=\"Verdana\" size=\"2\"><b>Visit<span lang=\"es\">\u00e1ndolo en la <\/span>Sagrada Eucarist\u00eda<\/b>, donde espera que vayamos a verle y hablarle,<\/font><\/p>\n<p align=\"left\">\n\t<font face=\"Verdana\" size=\"2\"><b>Meditando la Vida de la Virgen Mar\u00eda y uni\u00e9ndonos a ella en oraci\u00f3n<\/b>. La mujer mas humilde y por eso tambi\u00e9n la escogida de Dios, la mas grande. La Esclava del Se\u00f1or, la que no tuvo otro deseo que el de hacer la voluntad de Dios.<\/font><\/p>\n<p align=\"left\">\n\t<font face=\"Verdana\" size=\"2\"><b>Tambi\u00e9n acudimos a San Jos\u00e9,<\/b> que emple\u00f3 su vida en servir a Jes\u00fas y a Mar\u00eda, llevando a cabo la tarea que Dios le hab\u00eda encomendado.<\/font><\/p>\n<hr color=\"#800000\" \/>\n<p align=\"left\">\n\t<font color=\"#800000\" face=\"Verdana\" size=\"2\"><b><span lang=\"es\">EL BIEN DEL HOMBRE ES LA VIDA HUMILDE Y FIEL;<br \/>\n\tNO LA VIDA FACIL.<\/span><\/b><\/font><\/p>\n<p align=\"left\">\n\t<span lang=\"es\"><font face=\"Verdana\" size=\"2\">Dios nos cre\u00f3 para vivir plenamente en El. Esta es la santidad de vida que nos ense\u00f1a el Evangelio.<\/font><\/span><\/p>\n<p align=\"left\">\n\t<span lang=\"es\"><font face=\"Verdana\" size=\"2\">El Papa <b>Juan Pablo II <\/b>(2 sept. 2001) ense\u00f1\u00f3 que <b>\u00abla superficialidad, el arribismo, aunque obtengan alg\u00fan \u00e9xito inmediato, no constituyen sin embargo el aut\u00e9ntico bien del hombre y de la sociedad\u00bb.<\/b><\/font><\/span><\/p>\n<p align=\"left\">\n\t<span lang=\"es\"><font face=\"Verdana\" size=\"2\">El mismo Papa reconoci\u00f3 que esta verdad del Evangelio es \u00abclaramente contra corriente\u00bb. Citando palabras de san Pablo, a\u00f1adi\u00f3 que, por el contrario, \u00ab<b>el Reino de Dios ha sido preparado eficazmente por las personas que desempe\u00f1an seria y honestamente su actividad, que no aspiran a cosas demasiado elevadas, sino que se pliegan con fidelidad cotidiana en las humildes<\/b>\u00bb.<\/font><\/span><\/p>\n<p align=\"left\">\n\t<font face=\"Verdana\" size=\"2\"><span lang=\"es\">\u00ab<b>La mentalidad del mundo<\/b>, de hecho &#8211;continu\u00f3 diciendo el Papa&#8211;, lleva a emerger, a abrirse camino quiz\u00e1 con picard\u00eda y sin escr\u00fapulos, afirm\u00e1ndose a s\u00ed mismos y los propios intereses. Las consecuencias est\u00e1n ante los ojos de todos: rivalidades, abusos, frustraciones\u00bb. Por el contrario, \u00abEn el Reino de Dios se premia la modestia y la humildad\u00bb. <\/p>\n<p>\tEl Papa aconsej\u00f3 a los cristianos iluminar su vida con la <b>Palabra de Dios<\/b>, que \u00abayuda a mirar las cosas en su justa medida, la de la eternidad\u00bb. Jes\u00fas \u00abrecorri\u00f3 con coherencia el camino de la humildad, transcurriendo la mayor parte de su existencia terrena en el escondrijo de Nazaret, junto a la Virgen Mar\u00eda y san Jos\u00e9, realizando el trabajo de carpintero\u00bb. Ah\u00ed est\u00e1 el secreto, concluy\u00f3 el Papa, \u00abpara que toda actividad profesional o en el hogar pueda desempe\u00f1arse en un clima de aut\u00e9ntica humanidad, gracias a la humilde y concreta contribuci\u00f3n de cada uno\u00bb. <\/span><\/font><\/p>\n<hr color=\"#800000\" width=\"75%\" \/>\n<p align=\"left\">\n\t<font face=\"Verdana\" size=\"2\"><font color=\"#800000\"><b>HUMILDAD Y ESPIRITU DE SERVICIO<\/b><\/font><br \/>\n\tAdaptado de IESVS.ORG<\/p>\n<p>\tLos escribas y fariseos se buscaban ellos mismos en todo lo que hac<span lang=\"es\">\u00edan. Cfr. <\/span>Mt 9, 36; Mt 23, 1-12<br \/>\n\tCristo advierte a sus disc\u00edpulos: Vosotros, en cambio, no quer\u00e1is que os llamen maestros: &#8230; el mayor entre vosotros sea vuestro servidor Cfr. Mt 23, 8-11. \u00c9l es el ejemplo perfecto. Porque \u00bfqui\u00e9n es el mayor, el que est\u00e1 a la mesa o el que sirve? \u00bfNo es el que est\u00e1 a la mesa? Sin embargo, yo estoy en medio de vosotros como quien sirve Lc 22, 27<\/p>\n<p>\t<b>Sin humildad y esp\u00edritu de servicio no es posible la caridad ni la santidad. <\/b><br \/>\n\t&#8220;los instrumentos de Dios son siempre los humildes&#8221; -SAN JUAN CRISOSTOMO, Homil\u00edas sobre San Mateo, 15.<\/p>\n<p>\t<b>En el apostolado y en los peque\u00f1os servicios que prestamos a los dem\u00e1s no hay motivo de complacencia ni de altaner\u00eda, ya que es el Se\u00f1or quien hace verdaderamente las cosas.<br \/>\n\t&#8211;<\/b>Cuando servimos, nuestra capacidad no guarda relaci\u00f3n con los frutos sobrenaturales que buscamos. Sin la gracia, de nada servir\u00edan los mayores esfuerzos: nadie, si no es por el Esp\u00edritu Santo, puede decir Se\u00f1or Jes\u00fas  -1 Cor 12, 3. <br \/>\n\t-La gracia es lo \u00fanico que puede potenciar nuestros talentos humanos para realizar obras que est\u00e1n por encima de nuestras posibilidades. Y Dios resiste a los soberbios y da su gracia a los humildes Sant 4, 6.<\/p>\n<p>\t<b>Cuando luchamos por alcanzar la humildad somos eficaces y fuertes.<\/b> <br \/>\n\t&#8220;La humildad nos empujar\u00e1 a que llevemos a cabo grandes labores; pero a condici\u00f3n de que no perdamos de vista la conciencia de nuestra poquedad, con un convencimiento de nuestra pobre indigencia que crezca cada d\u00eda&#8221;  -J. ESCRIVA DE BALAGUER, Amigos de Dios, 106. &#8220;Arremete (la soberbia) por todos los flancos y su vencedor la encuentra en todo cuanto le circunda&#8221; -CASIANO, Instituciones, 11, 3. <\/p>\n<p>\t<b>Servir como una madre<\/b> <br \/>\n\t&#8220;Os tratamos con delicadeza, como una madre cuida de sus hijos. Os ten\u00edamos tanto cari\u00f1o que dese\u00e1bamos entregaros no s\u00f3lo el Evangelio de Dios, sino hasta nuestras propias personas&#8221; -1 Tes 2, 7-8. <\/p>\n<p>\t<b>De modo particular hemos de vivir este esp\u00edritu del Se\u00f1or con los m\u00e1s pr\u00f3ximos<\/b>, en la propia familia: &#8220;el marido no busque \u00fanicamente sus intereses, sino tambi\u00e9n los de su mujer, y \u00e9sta los de su marido; los padres busquen los intereses de sus hijos y \u00e9stos a su vez busquen los intereses de sus padres. <\/p>\n<p>\t&#8220;El respeto de esta norma fundamental explica, como ense\u00f1a el mismo Ap\u00f3stol, que no se haga nada por esp\u00edritu de rivalidad o por vanagloria, sino con humildad, por amor. Y este amor, que se abre a los dem\u00e1s, hace que los miembros de la familia sean aut\u00e9nticos servidores de la &#8220;iglesia dom\u00e9stica&#8221;, donde todos desean el bien y la felicidad a cada uno; donde todos y cada uno dan vida a ese amor con la premurosa b\u00fasqueda de tal bien y tal felicidad&#8221;  -JUAN PABLO II, Homil\u00eda en la Misa para las familias, Madrid 2-XI-1982.<\/p>\n<p>\tSi actuamos as\u00ed no veremos, como en tantas ocasiones sucede, la paja en el ojo ajeno sin ver la viga en el propio -Cf. Mt 7, 3-5.3.  Las faltas m\u00e1s peque\u00f1as del otro se ven aumentadas, las mayores faltas propias tienden a disminuirse ya justificarse. <br \/>\n\tPor el contrario, la humildad nos hace reconocer en primer lugar los propios errores y las propias miserias. Estamos en condiciones entonces de ver con comprensi\u00f3n los defectos de los dem\u00e1s y de poder prestarles ayuda. Tambi\u00e9n estamos en condiciones de quererles y aceptarlos con esas deficiencias.<\/p>\n<p>\tLa Virgen, Nuestra Se\u00f1ora, Esclava del Se\u00f1or, nos ense\u00f1ar\u00e1 a entender que servir a los dem\u00e1s es una de las formas de encontrar la alegr\u00eda en esta vida y uno de los caminos m\u00e1s cortos para encontrar a Jes\u00fas. Para eso hemos de pedirle que nos haga verdaderamente humildes.<\/font><\/p>\n<\/p><\/div>\n<\/div><\/div>\n<\/p><\/div>\n<\/p><\/div>\n<div id=\"left\" class=\"sidebar\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfPorqu\u00e9 ser humilde? Articulo tomado de: http:\/\/www.corazones.org\/diccionario\/humildad.htm HUMILDAD Etim.: del lat\u00edn humilitas, abajarse; de humus (tierra) Humildad: La virtud moral por la que el hombre reconoce que de si mismo solo tiene la nada y el pecado. Todo es un don de Dios de quien todos dependemos y a quien se debe toda la gloria. [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":0,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[42],"tags":[],"class_list":["post-44","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-la-humildad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/catequesisfamiliarcap.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/44","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/catequesisfamiliarcap.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/catequesisfamiliarcap.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/catequesisfamiliarcap.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=44"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/catequesisfamiliarcap.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/44\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":54,"href":"https:\/\/catequesisfamiliarcap.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/44\/revisions\/54"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/catequesisfamiliarcap.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=44"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/catequesisfamiliarcap.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=44"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/catequesisfamiliarcap.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=44"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}